Discernimiento — Un Guiá para la Reflexión Personal

El proceso de hacer una decisión sobre tu vida con el apoyo del Espíritu Santo se llama “discernimiento”. Es un proceso de descubrir la voluntad de Dios.

En este proceso vas a trabajar con dos personas: contigo misma y con Dios. Durante el proceso, te vas a conocer mas a ti misma y a Dios. Cuando empieces, recuerda que Tu y Dios desean la misma cosa — Tu felicidad. Tu quieres hacer una decisión sobre Tu vida que va a llevarte a la felicidad.

El proceso de discernimiento, aunque muchas veces es una lucha, no es muy complicado. Este consiste en cuatro etapas:

  1. Conocerte a Ti misma
  2. Conocer más a Dios
  3. El proceso de tomar una decisión
  4. Confirmar Tu decisión

Etapa 1: Conocerte a Ti misma

Hay que saber lo que te gusta y lo que no, tus temores y sueños, tus esperanzas e intereses, tus habilidades y limitaciones. Hay que saber como trabajas bajo estrés, a que tipo de liderazgo correspondes y que estructura necesitas en tu vida. Observa como otras personas te ven en el trabajo, bajo estrés y en el tiempo libre. Reflexiona en como ves a otras personas. ¿Puedes trabajar con ellos?

Una manera de ver el llamado vocacional es ver a Dios actuando en nuestra vida. Dios te creó con una personalidad única y te permite experimentar una historia personal. Tu personalidad e historia personal son parte de tu llamado.

Como te conoces mejor, acepta lo que aprendes. Quizás quieres cambiar algunos aspectos de ti misma en el futuro, pero empieza por aceptarte como tú eres.

Puedes tener un diario para escribir tus sentimientos por varios meses. Releer tu diario y reflexionar sobre los cambios de tus emociones e ideas, puede darte una idea de la persona que eres.

Otro camino de auto-descubrimiento es desarrollar una relación con un director espiritual o alguien en quien puedas confiar y quien puede ser objetivo contigo. Si eres abierta y honesta con esta persona, tu sabiduría propia va a crecer.

Etapa 2: Conocer más a Dios

Desarrolla una vida de oración, no solamente en tiempos de crisis, pero habitualmente. No se puede desarrollar una buena relación entre dos personas si no se escuchan una a la otra. Tienes que aprender a escuchar a Dios en la oración y no solo pedir a Dios que te escuche. Tienes que pasar tiempo con Dios, escucha, se honesta, y ocasionalmente ten la buena voluntad de esperar.

La oración es una respuesta personal importante al amor que Dios tiene por ti como individuo. Porque tú eres una persona única, tu respuesta a la oración va a ser única.  No vaciles en experimentar con varias formas de oración hasta que halles la que mejor expresa tu relación con Dios.

Busca a Dios en la naturaleza, en las circunstancias de tu vida, y en otras personas. Dios esta activo en todo. Entre más conozcas a Dios, estarás más disponible para poder percibir la actividad de Dios en ti misma, y en todo la creación.

Etapa 3: El proceso de tomar una decisión

Conociéndote mejor a ti misma y a Dios, a través de la oración, junta los datos sobre tu decisión. Considera alternativas. Escribe los pros y los contras  de cada alternativa. Trata de proyectar que efecto tendrá cada alternativa en ti en cinco o diez años. ¿Cuál alternativa crees que es mejor para ti?

Considerando la vida religiosa, busca información sobre varias congregaciones religiosas, sus obras,  su manera de vivir. Considera otras carreras que serian buenas para ti. ¿Cuales son las ventajas y desventajas de cada una? Habla con sacerdotes, hermanas, hermanos y personas de otras vocaciones. Visita conventos religiosos y lugares de otras vocaciones. Intenta verte como una hermana religiosa dentro de diez años, o como una mujer casada con una familia. ¿Cuál te parece la mejor opción para ti?

Juntando la información sobre las alternativas de vida para ti, sé particularmente atenta a tus sentimientos. Si has sido abierta y honesta contigo misma en la Etapa 1 y con Dios en la Etapa 2, puedes confiar en tus sentimientos. Escoge lo que parece ser mejor para ti y lo que parece que es la voluntad de Dios.

Etapa 4: Confirma tu decisión

Después que has tomado tu decisión, pasa tiempo en la oración por un tiempo extendido para ver si la decisión todavía te parece bien. Debe de ser una continuación de paz interior y satisfacción. Este tiempo de confirmación debe de continuar por un tiempo prolongado, varias semanas o más, para estar segura que la paz que sientes es verdadera tranquilidad y no simplemente el alivio de haber tomado una decisión difícil.

También puedes confirmar tu decisión compartiendo con tu director espiritual o alguien con quien has compartido tu proceso.

 

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