Nuestra Vida de Oración

Como Hermanas de la Santa Cruz, enfocamos nuestra oración personal y comunitaria en la vida litúrgica y sacramental de la iglesia. La celebración de la eucaristía es lo central de nuestra adoración. Celebramos este ministerio de nuestra redención con nuestras hermanas y con los demás, uniéndonos diariamente con Cristo en este sacrificio de alabanza y gratitud.
- Continuamos nuestra alabanza del Señor y nuestra intercesión por la salvación del mundo por medio de la oración diaria de la mañana y de la tarde de la iglesia.
- La frecuente recepción del sacramento de la reconciliación expresa nuestra necesidad de la misericordia y el perdón de Dios y nuestra necesidad de ser reconciliadas una con otra en Cristo.
- Fidelidad a la oración personal y comunitaria diariamente profundiza nuestra unión con Dios, es una fuente del apoyo mutuo y nos fortalece en nuestra vida apostólica. Le meditación frecuente y la lectura reflexiva bíblica nos dispone a crecer en el conocimiento y amor de Jesús.
- Periódicamente planeamos días de retiros durante el año y planeamos uno más prolongado cada año para reflexionar sobre nuestra respuesta personal y comunal a Cristo.
- Devociones especiales de la congregación nos recuerdan de nuestra herencia y
tradiciones y contribuyen a nuestra unidad en la fe.
Constitución 12 Hermanas de la Santa Cruz